Jamás digas Hamas
@ 2006-01-29 - 17:25:02Como un complot del destino que, recurrentemente se esmera en reabrir dolorosas llagas de la historia, los resultados oficiales de las elecciones legislativas palestinas con la consecuente victoria “aplastante” de la organización terrorista Hamas fueron dados a conocer en una fecha coincidente con el 60º aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz. El Ejército de Liberación Palestina, que desde su fundación persigue la destrucción de Israel, figura en las listas de la Unión Europea como uno de los grupos más sanguinarios de medio oriente. Ha cometido decenas de atentados suicidas provocando muerte indiscriminada a diestra y siniestra. Como siniestra resultó la voluntad de los miles que convalidaron con su voto el acceso al poder público del terror y el fundamentalismo.No faltarán por estos días aquellos que, en un exigido ejercicio intelectual por justificar lo injustificable, indiquen que Hamas ganó en elecciones “libres y limpias”. Tan transparentes como aquellas que signaron el destino trágico de Alemania y gran parte de Europa con la victoria de Adolph Hitler y su macabro plan de exterminio.Por voluntad popular, la intolerancia, el totalitarismo ideológico, el antisemitismo y los comendadores del terror ocuparán 76 de los 132 escaños de la Asamblea Legislativa, con las consecuencias previsibles de tan gravosa mayoría en el proceso de paz en Oriente Medio. El cóctel es peligroso y queda comprobado contundentemente que la corrupción también es un instrumento de muerte. Si el movimiento oficialista Al Fatah hubiese gobernado en vez de dedicarse al propio enriquecimiento a costa de corrupción y empobrecimiento de todo un país acostumbrado más a la guerra que a la paz, el resultado tal vez hubiese sido otro. Menos cruel. Más esperanzador. Para tomar conciencia de este yerro histórico en manos de un pueblo profano que supuso castigar a un gobierno infecto firmando la sentencia de muerte de su propia sangre basta con remitirnos a lo escrito por Ahmed Yasín, fundador del movimiento: "La paz con Israel es contraria a la ley islámica". Quienes lo suceden en esta horrenda saga, aunque se mimeticen con la democracia (sistema que les es extraño, ajeno y abominable) ya han anunciado que el "combate contra Israel será reanudado".Bonita forma de comenzar a trazar los planos de una sociedad con destino trágico.Nadie puede negar que Hamas ha hecho del exterminio judío su ideario. En su carta de presentación no disimulan el objetivo: "No hay una solución al problema palestino, salvo mediante la Guerra Santa. Iniciativas, propuestas y conferencias internacionales son sólo una pérdida de tiempo y esfuerzos vanos", sentencian. Irónicamente, será la comunidad internacional la encargada de velar por evitar futuras muertes inútiles y no menos probables genocidios. Nadie puede otorgar la menor representatividad o legitimidad a esta organización mientras no renuncie a lo imposible, a su esencia de terror. Mucho menos si no se dignan a reconocer a Israel el derecho de ocupar un lugar en el mundo. Y aunque técnicamente pueda ser una pacífica tropelía en contra de la democracia, es menos grave que aceptar la insurrección al mando del Estado. Puede que por el accionar de Estados Unidos, sea Palestina un segundo y doloroso Irak. Pero, a ciencia cierta o, a historia cierta, los judíos no están dispuestos a olvidar el Holocausto, ni quieren volverlo a padecer. Nadie puede negarle el derecho a defenderse y, en esta intrincada instancia histórica, nubarrones negros amenazan con romper los límites de la prudencia y la paz. Como el combate supone sangre, tal vez sea mejor la negación de estos fanáticos con sed de populismo. Por eso, mundo: jamás digas Hamas.
